Un tutorial para aquellos que no saben por donde empezar (por frasco de Ginfo)
No
son pocos los que, movidos por un irracional deseo de construirse sus "audiocosas" me han pedido un cursillo o un tutorial de electrónica para dummies.
El aprender electrónica, aunque relacionado, nada tiene que ver con el DIY, se requiere una predisposición previa a la superación del fracaso. Por mucha electrónica que sepas, no necesariamente tienes garantizado el éxito. Aquí entran en juego otros factores tales como la habilidad manual, la destreza, el orden y la pulcritud a la hora de realizar los montajes.
En este tutorial no hay cabida para la electrónica (al menos no para la teoría electrónica), se hablará de electrónica justo lo imprescindible, ya que lo que se persigue es que cualquiera que disponga de las herramientas necesarias, pueda, partiendo de un layout o una imagen de la Placa base (circuito impreso, PCB) completar el montaje de un dispositivo electrónico simple. Aclaremos que aprender electrónica nos será imprescindible si queremos entender como funciona un aparato, si pretendemos realizar modificaciones, e incluso si solo buscamos reparar nuestros propios errores. Para ello existen en Internet muchos y muy buenos tutoriales que son de recomendada lectura.
1.- LAS HERRAMIENTAS
El soldador:

El soldador debe permitir las operaciones de soldadura con estaño correspondientes a la unión de dos o más conductores, o conductores con elementos del equipo. Debido a su frecuente empleo, el soldador deberá presentar, entre otras características, una gran seguridad de funcionamiento y durabilidad.
En general, se trata de una masa de cobre recubierta (punta), que se calienta indirectamente por una resistencia eléctrica conectada a una toma de energía eléctrica. Aunque hay muchos tipos de soldadores, los más comunes son los de lápiz y la marca recomendada es JCB de 14 a 25 vatios serán suficientes.
El estaño:

En realidad, el término "estaño" se emplea de forma impropia porque no se trata de estaño sólo, sino de una aleación de este metal con plomo, generalmente con una proporción respectiva del 60% y del 40%, que resulta ser la más indicada para las soldaduras en Electrónica. en cuanto al grosor, puede variar desde décimas hasta varios milímetros. Lo elegiremos dependiendo de la precisión que necesitemos y del área a cubrir en cada ocasión.
Para evitar el uso de pasta de soldar (Flux), cuya misión es la de facilitar la distribución uniforme del estaño sobre las superficies a unir y evitando, al mismo tiempo, la oxidación producida por la temperatura demasiado elevada del soldador, utilizaremos estaño con resina en su interior. La composición de esta pasta es a base de colofonia (normalmente llamada "resina") y que en el caso del estaño que utilizaremos, está contenida dentro de las cavidades del hilo, en una proporción del 2~2.5%.
Soportes y pinzas:


Los soportes los hay con lupa, con iluminación y simples. Su función es sujetar los componentes a soldar facilitándonos la tarea de soldadura. Es un elemento del que podemos prescindir, pero puede resultar adecuado cuando nuestra afición aumente.
Las pinzas nos servirán en contadas ocasiones, pero por el precio que tienen hace recomendable hacernos con un par de ellas, una recta y otra curva. su utilidad será disponer los componentes en el lugar indicado en huecos de difícil acceso o sujertarlos para su retirada.
Arco de marquetería o segueta:

Se conforma por un arco de acero flexible con un mango y entre sus puntas soporta un hilo metálico dentado a modo de sierra. De gran utilidad para ajustar el tamaño de las placas a las necesidades de nuestro circuito. Para montajes grandes podremos utilizar una sierra caladora con hoja para metales, pero no obstante es conveniente tener esta herramienta para posibles ajustes en el tamaño de las placas.
Juego de alicates:
Si bien con uno de precisión y uno de corte recto nos sobra, muchas veces será necesario acomodar los terminales de los componentes, cortar o pelar cables y puentes u otras operaciones. Por el precio de uno bueno, podemos obtener todo un juego de alicates de calidad media, ya que para nuestros propósitos no es necesario que sean capaces de soportar grandes esfuerzos. Si bien, son unas herramientas de amplio uso y aplicación también en el entorno doméstico, así que no estaría de más invertir en algunos de calidad.
Lima plana:

Disponer de una lima no muy rápida y de grano fino puede ser mas que necesario para eliminar las imperfecciones de los cortes y las rebabas de cobre en la placa, para prepararla para la transferencia del diseño o simplemente para evitar los molestos arañazos que nos pueden producir y para dar un acabado mas pulcro a nuestro montajes.
Lija y otros abrasivos:


Para la limpieza de la superficie del cobre, eliminación de oxido y para rematar acabados podremos usar lija al agua de grano muy fino, lana de acero (o estropajo) también de grano fino y una goma de borrar lápiz y tinta.
Minitorno (dremel):

No será necesario si para nuestros montajes usamos placas preperforadas, pero será indispensable si realizamos nuestros propios circuitos impresos. Me gustaría decir que cualquier marca vale, pero hemos de tener en cuenta que las brocas utilizadas para taladrar las placas son de 0,8 mm, así que deberemos buscarnos algunos cuya boquilla nos permita el ajuste de brocas (mechas) de este grosor. Existen trucos para adaptar brocas a boquillas que solo admiten tamaños superiores, como es arrollar cinta aislante sobre la broca hasta proporcionar un grosor suficiente para el ajuste a la boquilla. Como ventaja El minitorno es versátil y dispone de multitud de accesorios que pueden sustituir a algunas de las herramientas antes mencionadas para cortar, lijar y refinar acabados de las placas. Quizás sea la herramienta que necesite la mayor inversión aunque para un principiante, en grandes superficies se encuentran ofertas de marcas poco recomendables pero que pueden sustituir y dar apaño hasta que se afiance nuestra afición. No obstante, todos los buenos aficionados terminan haciéndose de un minitorno de buena marca, ya que puede usarse en diversas partes del proceso, como construcción de las cajas y taladrado de las mismas.
Otras herramientas:
Ni que decir tiene que si nos hacemos con una amplia caja de herramientas, mayor facilidad y mayor abanico de posibilidades se nos abre para operaciones auxiliares. Disponer de sargentas, un taladro de columna, un tornillo de banco, un compresor, una estación de soldadura ajustable, un osciloscopio, llaves, destornilladores, mutímetro, desoldadores, cuter, botadores, punzones, lijadora, compresor, aerógrafo, etc., puede ser muy útil para determinadas ocasiones pero con contar con las herramientas normales en cualquier hogar será más que suficiente. Un taladro, unos destornilladores de distintos tamaños y tipos, un juego de brocas y unas cuantas llaves completarán el arsenal de cualquier diyer principiante.


Entre las que yo recomendaría está el polímetro (o multímetro), el taladro, el juego de destornilladores y llaves o un maletín pequeño con un poco de todo, aunque la calidad de estos últimos deja muchísimo que desear y siempre será mejor ir haciendo nuestra pequeña colección poco a poco a medida que vayamos necesitando o entrando con más profundidad en nuestra afición.